El prado de Bezhin (en ruso: Бежин луг, Bezhin lug) es una película soviética de 1937, dirigida por Serguéi Eisenstein y famosa por haber sido suprimida y presuntamente destruida antes de su culminación.
Relata la historia de un joven agricultor que trata de oponerse a su propio padre, quien tiene la intención de traicionar al gobierno soviético por razones políticas saboteando la cosecha anual. La película destaca los esfuerzos del joven por detener a su propio padre para proteger al Estado soviético y culmina con el asesinato del muchacho y un disturbio. La película toma el título del homónimo relato del libro Memorias de un cazador de Iván Turguénev, pero está basada en la vida de Pávlik Morózov, un muchacho ruso que se convirtió en mártir político tras su muerte en 1932, después de haber denunciado a su padre a las autoridades soviéticas y ser ejecutado, posteriormente, a manos de su familia. Pávlik (Pablito) Morózov fue inmortalizado en programas escolares, poesía, música y en esta película.
Encargada por un grupo juvenil comunista, la producción de la película duró entre 1935 y 1937, hasta que fue detenida por el Gobierno Central Soviético, que adujo que contenía fallas artísticas, sociales y políticas; sin embargo, algunos tomaron como ejemplo a esta película para criticar la injerencia del gobierno en el cine, extendiendo estas críticas hasta el propio Iósif Stalin. A raíz del fracaso de su película, Eisenstein declaró públicamente que su trabajo había sido errado. Varias personas fueron arrestadas durante y después de la subsiguiente debacle.
Por mucho tiempo, se creyó que la película se había perdido durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial; sin embargo, en los años 1960 se encontraron cortes y copias parciales de la película. A partir de ellos, se emprendió una recreación de El prado de Bezhin sobre la base del guion original. Rica en simbolismo religioso, la película y su historia se convirtieron en un objeto de estudio. La película ha sido extensamente discutida tanto en el interior como en el exterior de la industria cinematográfica debido a su naturaleza histórica, las extrañas circunstancias de su producción y fracaso y por la belleza de sus imágenes, consideradas como unas de las más grandiosas en el cine. A pesar del fracaso de la película, Eisenstein continuó su carrera: ganó la aclamación y premios soviéticos y se convirtió en director artístico del gran estudio Mosfilm.
Fuente: Wikipedia (CC BY-SA)
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